El Servicio de Administración Tributaria (SAT) consolidó sus esquemas de supervisión y fiscalización para prevenir la entrada de recursos de procedencia ilícita al sistema financiero. En el marco del Segundo Informe de Gobierno, la autoridad tributaria reportó un avance significativo en los mecanismos de vigilancia aplicados a las actividades vulnerables, así como en los procesos de fiscalización dirigidos a sectores comerciales de alto riesgo.

Durante este periodo, la dependencia intensificó las auditorías y verificaciones presenciales a sujetos obligados para garantizar el cumplimiento de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI). Como parte de estas acciones, el órgano desconcentrado reforzó la colaboración institucional y el intercambio de información con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y autoridades internacionales, permitiendo detectar patrones atípicos y bloquear operaciones sospechosas en tiempo real.

Adicionalmente, el organismo enfocado en la recaudación ha implementado jornadas masivas de capacitación y actualización dirigidas a los contribuyentes para transparentar las operaciones en efectivo y el uso de activos digitales. La estrategia busca cerrar la puerta a esquemas de evasión fiscal y financiamiento ilícito mediante un modelo preventivo de riesgo que protege la estabilidad económica de las empresas que operan en la formalidad.