El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, declaró públicamente que las fuerzas armadas de su país mantienen el control sobre casi el 70 % de la Franja de Gaza y abogó por que la región permanezca devastada a largo plazo. Las declaraciones del funcionario ultraderechista se dieron en el marco de sus constantes peticiones para expandir el dominio territorial y la presencia de asentamientos israelíes en la zona.

Durante sus intervenciones, Smotrich sostuvo que la destrucción en el enclave palestino debe permanecer por «muchos años» como una advertencia y «monumento» tras los ataques sufridos por la población israelí. Asimismo, el titular de Finanzas instó al primer ministro Benjamin Netanyahu a autorizar la construcción de nuevos asentamientos en el norte del territorio gazatí, argumentando que la presencia civil y militar en la zona resulta indispensable para la seguridad de las comunidades fronterizas de Israel.

La postura del ministro ha generado duras críticas tanto en la arena internacional como en la política interna israelí, donde sectores de la oposición y familiares de víctimas del conflicto han cuestionado su estrategia de mantener una ocupación prolongada. Pese a las presiones diplomáticas externas contra la anexión de Gaza, Smotrich reiteró su rechazo a cualquier acuerdo de repliegue militar o a la llegada de fuerzas multinacionales al territorio.