Las fuerzas de seguridad de Estados Unidos interceptaron y neutralizaron 300 drones pertenecientes a grupos del crimen organizado en la zona fronteriza con México durante el presente año. De acuerdo con informes de las autoridades fronterizas, estas aeronaves no tripuladas eran empleadas por las organizaciones criminales para tareas de vigilancia, tráfico de drogas y transporte ilícito de armamento liviano hacia territorio estadounidense.
Para contrarrestar la creciente amenaza tecnológica de las células delictivas, las brigadas de contención recurrieron en 11 ocasiones al avanzado sistema AMP-HEL (Army Mobile Power High Energy Laser), un dispositivo láser de alta energía capaz de inhabilitar los circuitos electrónicos de los vehículos aéreos en pleno vuelo. La implementación de esta tecnología militar busca blindar los puntos ciegos de la frontera y reducir los riesgos para el personal operativo desplegado en la franja fronteriza.
El incremento en el despliegue de drones por parte de los cárteles ha impulsado una mayor colaboración táctica entre las agencias de defensa y los departamentos de seguridad nacional de EE. UU. El Departamento de Defensa mantendrá la vigilancia reforzada con sistemas de energía dirigida en los sectores de mayor actividad delictiva para neutralizar el espacio aéreo contiguo a la frontera mexicana.







