El Instituto Nacional Electoral aprobó un nuevo procedimiento para atender las llamadas “boletas planchadas”, papeletas que aparecen dentro de las urnas sin los dobleces que normalmente requieren para ser introducidas.

El tema provocó un fuerte intercambio durante la sesión del Consejo General, luego de que se aprobara, por siete votos contra cuatro, una propuesta de la consejera Frida Gómez para que estas boletas sean identificadas, documentadas y reservadas durante los cómputos de 2027.

La medida establece que, si se detecta una papeleta sin dobleces, el consejo distrital deberá levantar una constancia del incidente y reservarla. Al terminar el recuento, el pleno determinará, de manera expresa y motivada, si la boleta debe incorporarse al cómputo.

La decisión generó críticas de representantes del PRI, PAN y del partido Somos México. Marco Antonio Baños, representante de Somos, advirtió que una boleta completamente extendida dentro de una urna puede ser indicio de una irregularidad y pidió establecer un criterio más estricto. La consejera presidenta, Guadalupe Taddei, defendió que los consejos distritales tienen atribuciones para conducir los cómputos y documentar este tipo de casos.

El debate también dividió a las consejerías. Algunas consideraron que el INE no puede crear una nueva causal de nulidad que no esté expresamente contemplada en la legislación electoral.

Las boletas sin dobleces ya habían sido detectadas en 2024 y durante la elección judicial de 2025. El consejero Martín Faz señaló entonces que se trataba de papeletas físicamente difíciles de introducir en las urnas y que algunos casos fueron excluidos del cómputo.

PRI y Somos México anunciaron que impugnarán el acuerdo ante el Tribunal Electoral, por lo que será la autoridad jurisdiccional la que tenga la última palabra sobre el tratamiento de estas boletas rumbo a 2027.