Las Unidades de Protección de las Mujeres (YPJ), la milicia kurda integrada exclusivamente por mujeres, han solicitado la incorporación de más de 1.500 de sus integrantes a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior de Siria. La iniciativa busca institucionalizar la presencia de las combatientes dentro del nuevo esquema de seguridad bajo el mando directo de Damasco.

La petición surge tras la disolución de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y su integración en las estructuras del Estado sirio. Ante esta reestructuración, la comandancia de las YPJ pretende salvaguardar el estatus operacional de la milicia femenina y evitar que sus filas queden relegadas a tareas administrativas o secundarias a medida que el gobierno central consolida el control sobre las distintas facciones armadas del país.

Con este movimiento estratégico, las mandos kurdas buscan capitalizar la experiencia táctica y de combate que la milicia acumuló durante años de enfrentamientos contra el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS). La eventual inserción de estas unidades en las fuerzas especiales del Ministerio del Interior garantizaría la permanencia de un contingente femenino en las operaciones de alta densidad del territorio sirio.