El ejército de Estados Unidos escoltó el pasado martes a 40 buques mercantes que transportaban un total de 18 millones de barriles de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, marcando el mayor volumen de tráfico de crudo registrado desde el inicio del conflicto, según informó la cadena CNN con base en fuentes oficiales. El operativo se desarrolló en medio de un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán.

Para garantizar el paso de los barcos comerciales, que se acercan a los 20 millones de barriles diarios que transitaban antes del estallido de las hostilidades hace poco más de seis meses, las fuerzas estadounidenses desplegaron recursos aéreos, marítimos y espaciales. Esto permitió repeler oleadas de drones y neutralizar misiles de crucero antibuques, mientras se mantenía el bloqueo naval a los puertos iraníes.

Paralelamente, la estrategia del Pentágono ha relegado de manera temporal otras prioridades del presidente Donald Trump, como la eliminación de elementos del programa nuclear iraní, para enfocar los esfuerzos del Comando Central en el estrecho. Como parte de esta directriz, el martes se llevaron a cabo bombardeos contra cerca de 60 objetivos militares en la zona, incluyendo radares, sistemas de defensa aérea y sitios de comunicaciones.