Cuatro integrantes de una familia, incluidos dos niños de 6 y 9 años, fueron hallados muertos a tiros este miércoles en un terreno de caravanas y casas rodantes en la localidad de Gy, en el departamento de Haute-Saône, en el noreste de Francia.

De acuerdo con la información recabada por el diario L’Est Républicain, los hechos ocurrieron alrededor de las 20:00 hora local, en el área situada a medio camino entre las ciudades de Dijon y Besançon. Las primeras indagatorias realizadas por la Gendarmería señalan que el padre de familia disparó contra su esposa —con quien se encontraba en pleno proceso de divorcio— y contra sus dos hijos con un fusil, para posteriormente quitarse la vida con la misma arma.

Ante el reporte de la agresión, el fiscal de Vesoul y el alcalde de la demarcación se trasladaron al sitio para encabezar las diligencias ministeriales y coordinar el levantamiento de los indicios balísticos. La instancia judicial correspondiente abrió formalmente una carpeta de investigación bajo la tipificación de homicidio voluntario, con el propósito de esclarecer de manera exhaustiva las circunstancias y el contexto en el que se desarrolló este caso.