Este miércoles, el gobierno de Cuba autorizó la creación de empresas privadas con plantillas superiores a los 100 trabajadores, de acuerdo con lo publicado en la Gaceta Oficial.

La normativa busca ampliar el marco legal para los negocios de mayor escala dentro del paquete de 176 medidas de transformación económica y social aprobado por el Ejecutivo cubano en junio pasado. El Decreto-Ley entrará en vigor siete días después de su publicación oficial.

Entre las facultades que otorga la legislación al sector privado destacan las siguientes:

  • Inversión y comercio exterior: Las compañías podrán asociarse con capital extranjero, realizar inversiones directas e importar o exportar bienes y servicios previa autorización del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
  • Participación de residentes en el exterior: Se contempla la inclusión de cubanos residentes fuera del país como socios, permitiendo además que una persona física participe en más de un negocio.
  • Autonomía operativa: Las entidades tendrán libertad para establecer los salarios de sus empleados y fijar precios, aunque dentro de los límites y regulaciones del Estado.

En el ámbito financiero, la legislación establece que las transacciones deberán gestionarse obligatoriamente mediante cuentas bancarias corrientes y las operaciones comerciales se realizarán en pesos cubanos, salvo en las actividades expresamente autorizadas para el manejo de divisas.

A pesar de la apertura económica, el gobierno mantendrá esquemas de fiscalización e inspección estatal sobre las actividades comerciales, el control de precios y el registro bancario de las operaciones del sector privado.