Un tribunal federal de Maryland desestimó la solicitud de suspensión urgente presentada por organizaciones de derechos civiles para frenar la orden ejecutiva de Donald Trump sobre la ciudadanía por nacimiento. La jueza de distrito Deborah Boardman rechazó bloquear la restricción a la Decimocuarta Enmienda, permitiendo que la nueva regulación permanezca vigente mientras el litigio continúa su curso ordinario en los tribunales inferiores.
A diferencia del decreto inicial dictado en 2025 que fue frenado por la propia magistrada, la administración de la Casa Blanca argumentó que esta versión ajusta sus criterios normativos a los precedentes sentados por la Corte Suprema. El fallo judicial deja el camino libre para que la ordenanza entre en vigor, modificando las pautas de elegibilidad para el reconocimiento de la nacionalidad estadounidense en descendientes de extranjeros.
El nuevo texto normativo se enfoca en excluir del beneficio constitucional a los hijos de personal diplomático, cabilderos de potencias extranjeras e individuos catalogados como enemigos extranjeros bajo la ley de EE. UU., al tiempo que endurece las sanciones operativas para erradicar el turismo de maternidad. Con esta determinación, el gobierno estadounidense logra sostener su reforma migratoria frente a las demandas de grupos defensores de los inmigrantes.







