A casi tres años del estallido de las hostilidades en la Franja de Gaza, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, amenazó con recrudecer los ataques aéreos y ordenar nuevas evacuaciones en el enclave si continúan cayendo cometas elaboradas por niños palestinos en suelo israelí.

La postura oficial de Tel Aviv responde al despliegue de políticas de tolerancia cero tras la caída de al menos doce de estos objetos en comunidades fronterizas como el kibutz Nahal Oz. El gobierno de Israel acusa a la milicia de Hamás de utilizar a los menores y poner a prueba los sistemas de seguridad aérea mediante el uso de estos juguetes.

Por su parte, los habitantes del enclave palestino han calificado las advertencias como una medida desmedida que priva a la infancia desplazada de una de sus pocas actividades de recreación en medio de las ruinas.

“¿Cómo van a ser armas? Si están hechas de dos palos, hilo, papel y nailon. Juro que no es un arma, ¿acaso es un arma esto?”, declaró Numan Saleh, de 14 años, al sostener su cometa artesanal.

A pesar de los acuerdos de cese al fuego firmados previamente, las fuerzas armadas israelíes sostienen bombardeos periódicos en la región, mientras padres de familia en poblados como Deir el Balah han comenzado a prohibir a sus hijos hacer volar sus papalotes para evitar convertirse en blanco de los ataques.