El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó una Orden Ejecutiva para proteger la integridad y ciberseguridad del sistema de energía en bloque (bulk-power system), prohibiendo la adquisición de equipos eléctricos extranjeros que representen riesgos para la seguridad nacional.
El mandatario declaró formalmente una emergencia nacional bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. La medida responde a las vulnerabilidades críticas que representan ciertos componentes y sistemas digitales producidos en el exterior, los cuales podrían ser explotados por actores extranjeros para vulnerar la infraestructura crítica estadounidense.
Las disposiciones principales del decreto incluyen:
- Prohibición de equipos de riesgo: Vedada la compra o instalación de equipos eléctricos y software extranjero en el sistema de alta tensión que representen riesgos de sabotaje.
- Exclusión de redes locales: La normativa aclara que las restricciones no aplican a las instalaciones destinadas a la distribución de energía local.
- Facultades al Secretario de Energía: La autoridad energética de EE. UU. podrá evaluar y regular el uso continuado de equipos que ya se encuentran operativos en la red.
La Casa Blanca justificó la medida señalando que el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial, la manufactura avanzada y la industria de defensa ha elevado la demanda de energía, haciendo indispensable reducir la dependencia de insumos clave importados.
Esta acción se suma a la estrategia de la administración Trump aplicada entre 2025 y 2026 para resguardar las cadenas de suministro de defensa, promover la tecnología nacional y restringir la importación de insumos sensibles como drones y piezas de repuesto.







