Los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron un acuerdo preliminar con Omán para definir los límites marítimos y repartir los beneficios de las tasas de navegación en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, Teherán advirtió que la vía marítima permanecerá cerrada hasta que Estados Unidos acepte sus demandas clave.

Durante las negociaciones bilaterales, ambas naciones vecinas establecieron qué porción de las aguas y de los ingresos por peajes corresponderá a cada país. Hosein Mohebi, portavoz del cuerpo militar iraní, acusó a Washington de obstaculizar el proceso definitivo y reiteró que el paso no se reabrirá por completo hasta que se levanten las sanciones, se retire el bloqueo naval y se desbloqueen los activos iraníes en el extranjero.

El anuncio se produce tras la reunión mantenida en Teherán entre el canciller iraní, Abás Araqchi, y su homólogo omaní, Badr al Busaidi. Ambos diplomáticos evaluaron la implementación de un corredor temporal de navegación y la puesta en marcha de un proceso urgente de desminado en la zona.

A través de un comunicado conjunto, los gobiernos confirmaron que los diálogos continuarán para estructurar un corredor permanente, definir la administración futura del estrecho y establecer mecanismos conjuntos de seguridad, gestión del tráfico e intercambio de información.