Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos reveló al diario Financial Times la suspensión global de la tramitación de solicitudes de visas de inmigrante. El motivo de esta pausa es facilitar una «capacitación exhaustiva» a los funcionarios consulares, con el objetivo de evaluar rigurosamente y descartar a los solicitantes que puedan convertirse en una carga pública.
Las embajadas y consulados del país norteamericano han comenzado a notificar a las personas con entrevistas programadas sobre la cancelación de sus citas. Las autoridades informaron que la reprogramación se comunicará posteriormente a través de correo electrónico.
“Una América más próspera significa garantizar que los solicitantes de visa no tengan probabilidades de convertirse en una carga pública, según lo definen las leyes y regulaciones estadounidenses, y que no tengan probabilidades de depender de los beneficios públicos reservados para los estadounidenses calificados que los necesitan”, declaró el portavoz del Departamento de Estado.
La fuente detalló que la dependencia puso en marcha «una iniciativa de formación global» orientada a garantizar que el personal diplomático evalúe a cada aspirante de forma exhaustiva y consistente bajo los nuevos criterios.
Esta suspensión representa la medida más reciente en materia de política migratoria bajo la administración del presidente Donald Trump, quien ha intensificado los controles sobre las visas, la residencia permanente y los programas de refugio internacional.







