El principal aeropuerto de Venezuela volverá a recibir vuelos comerciales el próximo 1 de septiembre, más de dos meses después de los terremotos que dañaron sus instalaciones. El Instituto Aeropuerto Internacional de Maiquetía confirmó que las operaciones nacionales e internacionales se reanudarán desde terminales temporales.

El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, ubicado en Maiquetía, estado La Guaira, permanece sin operaciones comerciales de pasajeros desde el 24 de junio, cuando dos fuertes sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, provocaron daños en distintas áreas de la terminal y obligaron a suspender los vuelos.

La reapertura será gradual y se realizará mientras continúan los trabajos de reparación de la infraestructura original. Las autoridades habilitaron terminales temporales para vuelos nacionales e internacionales, por lo que el funcionamiento del aeropuerto todavía no regresará a la normalidad.

Antes de esta reapertura, Maiquetía comenzó a recuperar parcialmente sus actividades. Desde el 5 de agosto se reanudaron los vuelos de carga, como primer paso para restablecer los servicios aeroportuarios.

El anuncio del 1 de septiembre llega después de que una fecha previa, el 24 de agosto, fuera considerada para el reinicio de operaciones, pero no se concretara debido a problemas detectados durante las pruebas de las instalaciones provisionales.

La Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela había advertido que las compañías necesitaban anticipación para reorganizar permisos, itinerarios y logística. Algunas aerolíneas también reportaron dificultades para conectar sus sistemas con las instalaciones temporales.

Con la reapertura, Maiquetía volverá a ser la principal puerta aérea de Caracas y permitirá recuperar conexiones que fueron desviadas temporalmente hacia aeropuertos de Valencia, Maracay, Barquisimeto y otras ciudades venezolanas.

El regreso de los vuelos ocurre en un contexto de recuperación todavía lento en La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos. A dos meses del desastre, buena parte de la actividad económica y turística continúa limitada mientras avanzan las labores de reconstrucción.