Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), la alianza militar kurdo-árabe que sirvió durante años como el principal aliado de Estados Unidos en la lucha contra Estado Islámico, quedaron formalmente disueltas como fuerza militar independiente tras anunciarse la integración completa de sus combatientes en las brigadas del Ejército sirio.
El comandante en jefe de la milicia, Mazloum Abdi, oficializó el histórico anuncio en Damasco tras sostener reuniones en el palacio presidencial con el presidente transitorio Ahmed al Sharaa. La medida concluye el acuerdo sellado a finales de enero tras meses de negociaciones políticas, enfrentamientos armados y reestructuración territorial. Con este paso se da por concluida la misión independiente de las FDS en la región nordeste del país, marcando un hito en la reorganización militar y el mapa de poder en la era posterior al régimen baasista.







