Más de 300 sindicatos y organizaciones sociales de México se incorporaron a una nueva articulación regional que busca ampliar las acciones de solidaridad con Palestina y promover campañas de boicot, desinversión y sanciones contra empresas e instituciones que, desde su perspectiva, mantienen vínculos con la ocupación israelí.
La iniciativa, denominada Red Latinoamericana por Palestina, fue presentada este lunes en instalaciones del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), en la Ciudad de México. La convocatoria fue impulsada por la Coordinación de Sindicatos Mexicanos en Solidaridad con Palestina, integrada por organizaciones de la Nueva Central de Trabajadores, el SME y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
De acuerdo con los organizadores, la red pretende reunir a sindicatos y organizaciones de trabajadores de América Latina y el Caribe para coordinar acciones de presión política, económica e institucional en respaldo a la población palestina.
Entre sus principales objetivos está fortalecer el movimiento internacional conocido como BDS, siglas de boicot, desinversión y sanciones. El movimiento, surgido de una convocatoria de organizaciones de la sociedad civil palestina en 2005, busca ejercer presión sobre Israel mediante acciones económicas, académicas, culturales y políticas. El Comité Nacional Palestino de BDS se presenta como la principal coalición de organizaciones palestinas que coordina esta campaña a nivel internacional.
En México, los promotores plantearon tres líneas de acción: promover boicots contra productos y empresas señaladas por sus vínculos con la ocupación; impulsar la desinversión de compañías e instituciones relacionadas con esas actividades, y solicitar a los gobiernos medidas y sanciones que, según los organizadores, contribuyan al cumplimiento del derecho internacional. También propusieron revisar relaciones sindicales, comerciales, financieras e institucionales que consideren vinculadas con la ocupación.
La presentación ocurrió mientras organismos de Naciones Unidas continúan reportando una grave situación humanitaria en Gaza. UNICEF señaló en julio que 1.9 millones de los 2.1 millones de habitantes del enclave permanecían desplazados, mientras el acceso a servicios de salud, agua, saneamiento y protección seguía severamente afectado.
Un reporte de UNRWA publicado en agosto también describió un sistema sanitario severamente deteriorado por la destrucción de infraestructura, el desplazamiento de población y la falta de medicamentos, combustible y suministros médicos.
Durante el acto en México, Jamal Juma, coordinador de la Campaña Palestina Popular contra el Muro del Apartheid, comparó la situación actual con la Nakba de 1948, término utilizado para referirse al desplazamiento masivo de palestinos tras la creación del Estado de Israel. Según sus declaraciones, las acciones actuales buscan profundizar el desplazamiento de la población palestina.
La nueva red plantea además la creación de “espacios libres de apartheid” en sindicatos, centros de trabajo, universidades y otras instituciones que decidan asumir compromisos de solidaridad con Palestina.
Con esta iniciativa, las organizaciones mexicanas buscan trasladar la solidaridad con Palestina del terreno de las movilizaciones y pronunciamientos a acciones coordinadas en los ámbitos laboral, económico, académico e institucional, como parte de una estrategia regional vinculada al movimiento BDS.







