La Asamblea Nacional de Nicaragua, de mayoría oficialista, incorporó una enmienda a la iniciativa de reforma constitucional para establecer la nulidad de cualquier legislación extranjera que intente subordinar la soberanía del país, un cambio que será ratificado el próximo mes de septiembre.
La decisión se oficializó durante una sesión especial celebrada en el Palacio Nacional de la Cultura para conmemorar el aniversario del asalto sandinista de 1978. En dicho encuentro, los legisladores respaldaron unánimemente la modificación del artículo 12 para reafirmar que ninguna normativa foránea tendrá efectos jurídicos sobre la voluntad del pueblo nicaragüense, de acuerdo con un comunicado emitido por el propio Parlamento.
Este movimiento legislativo coincide paralelamente con el escenario político internacional y las recientes convocatorias de organismos regionales para abordar la situación institucional de la nación centroamericana.
La medida busca blindar el marco jurídico local frente a presiones externas y consolidar las posturas de la administración actual ante los cuestionamientos de la comunidad internacional.









