La administración del Canal de Panamá oficializó una nueva reducción en el tráfico de embarcaciones a partir del próximo mes de septiembre, como medida preventiva ante la prolongada sequía provocada por el fenómeno El Niño.
El paso interoceánico, por el que circula entre el 3 % y el 5 % del comercio global, limitará gradualmente sus operaciones hasta fijar un máximo de 32 tránsitos diarios.
El ajuste comenzará el 3 de septiembre con 34 cruces permitidos —distribuidos entre nueve cupos para las esclusas Neopanamax y 25 para las Panamax—, para descender definitivamente a 23 en el sistema centenario a partir del 15 de septiembre.
Esta restricción operativa se suma a los límites de calado ya impuestos por la vía fluvial, cuyo principal usuario es Estados Unidos, ante un escenario climático adverso que los pronósticos extienden de manera preocupante.









