Publicidad

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ratificó que su gobierno impedirá cualquier proyecto de reconstrucción en la Franja de Gaza hasta que el grupo islamista Hamás sea desarmado por completo.

A través de un comunicado oficial emitido por su despacho, el mandatario israelí también frenó las especulaciones sobre el despliegue de una fuerza militar internacional en el enclave palestino, al aclarar que el Ejecutivo de su país todavía no ha autorizado la entrada de dichos contingentes de seguridad.

Este posicionamiento se da a conocer tras el encuentro que sostuvo Netanyahu en Jerusalén con Jared Kushner, asesor y yerno de Donald Trump, y con Nickolay Mladenov, director de la Junta de Paz. Las conversaciones giraron en torno a los mecanismos para implementar una salida negociada al conflicto bélico.

Previamente, Kushner sostuvo reuniones en Egipto con mediadores locales y con una delegación de Hamás encabezada por Jalil al Haya. Fuentes de seguridad egipcias confirmaron que el liderazgo islamista reiteró su aceptación del plan de 15 puntos propuesto por Washington, una hoja de ruta que contempla la gobernanza de un comité tecnócrata, el ingreso de una fuerza multinacional y el posterior desarme de las milicias a cambio de la retirada de las tropas israelíes, condiciones que contrastan con los condicionamientos actuales de Tel Aviv.