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Con un total de 13 ejecuciones en lo que va de 2026, el estado de Florida se mantiene a la cabeza en la aplicación de la pena capital en todo Estados Unidos, una cifra que prácticamente duplica las siete contabilizadas en el conjunto del resto del país, según los datos proporcionados por el Death Penalty Information Center (DPIC).

Esta dinámica se acentuó este martes, cuando las autoridades estatales ejecutaron mediante inyección letal a William Silvia, de 61 años. La aplicación de la sentencia se llevó a cabo cerca de las 18:00 horas en la Prisión Estatal de Florida, ubicada en Raiford, en cumplimiento de la orden firmada por el gobernador republicano Ron DeSantis.

El caso judicial de Silvia se remonta a 2008, año en que un jurado del condado de Seminole lo declaró culpable del asesinato en primer grado de su esposa, Patricia Silvia —de quien se encontraba separado—, y del intento de homicidio de su suegra, Betty Woodward. 

Los registros judiciales indican que el crimen ocurrió en 2006, cuando el condenado adquirió una escopeta, se presentó en la residencia de Woodward durante una reunión familiar y, tras un intento de reconciliación con su pareja, regresó por el arma para disparar contra ambas mujeres. La organización Floridanos por Alternativas a la Pena de Muerte (FADP) había solicitado al gobierno estatal que cambiara la condena por cadena perpetua sin libertad condicional, solicitud que no prosperó.

La incidencia de ejecuciones en el estado contrasta con el panorama nacional y continúa la tendencia registrada el año pasado, cuando se ejecutó a 19 reos, cifra que representó el 40% del total nacional. El gobernador DeSantis, quien concluye su mandato en enero, firmó 15 órdenes de ejecución en el año y declaró a finales de julio que no prevé reducir este ritmo.

Esta serie de ejecuciones incluyó el pasado 28 de julio dos ajusticiamientos en una sola jornada, algo que no ocurría en el estado desde 1964. La medida coincide con un contexto nacional marcado por tres condenas de muerte aplicadas en un mismo día en otros puntos del país, un hecho que no se registraba desde 2010. Las autoridades de Florida tienen programadas dos ejecuciones más para septiembre: la de Harold Gene Lucas, el día 1, y la de Daniel Conahan, el 10.