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Este viernes, el gobierno de Venezuela anunció la excarcelación de 131 presos políticos, entre los que se encuentra una persona procesada por un presunto atentado con drones contra Nicolás Maduro. La medida se concretó a solo dos días de concluir el primer ciclo de conversaciones bilaterales promovidas por el gobierno de Estados Unidos entre representantes del chavismo y sectores de la oposición.

De acuerdo con las declaraciones del ministro de Comunicación, Miguel Ángel Pérez Pirela, las medidas de liberación “fueron acordadas por los tribunales de la república, a petición del Ministerio Público”, luego de que el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática, creado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, solicitara una evaluación de las causas penales.

Las medidas se hicieron efectivas en centros de reclusión como el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) y el penal Rodeo I, ubicados en el estado Miranda. Diversas organizaciones no gubernamentales y partidos opositores mantienen la exigencia de lograr la libertad plena para todos los prisioneros políticos del país.

Desde la detención de Maduro, las autoridades han ejecutado cientos de liberaciones, acompañadas por la promulgación de una Ley de Amnistía que ha beneficiado a más de 8,000 personas, la mayoría sujetas a regímenes de libertad restringida o medidas cautelares.

Reacción de Estados Unidos y seguimiento al plan de tres fases

Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, calificó la liberación masiva como un «paso crucial» hacia la reconciliación nacional en la nación sudamericana.

«Continuamos avanzando en el plan de tres fases. Estados Unidos sigue de cerca el proceso liderado por los venezolanos de conversaciones presenciales con las autoridades interinas», sostuvo Marco Rubio en su perfil de la red social X.

El jefe de la diplomacia estadounidense reiteró que Washington continuará monitoreando el desarrollo del diálogo político y el cumplimiento de los acuerdos del plan de tres fases, proceso considerado por la Casa Blanca como clave para consolidar una transición política en Venezuela.