Publicidad

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó al gobierno de Estados Unidos de sostener una estrategia deliberada para reducir la capacidad de la isla de proveer bienes y servicios básicos, con el fin de generar irritación social y provocar un cambio del orden constitucional. A través de un pronunciamiento en redes sociales, el jefe de la diplomacia cubana afirmó que Washington ataca “sin piedad” las principales fuentes de ingresos externos del país, señalando la imposición de 24 multas por más de 4,014 millones de dólares a entidades extranjeras por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Rodríguez enmarcó estas acciones como una continuidad del paquete de sanciones implementado desde el primer mandato de Donald Trump, recordando medidas clave como el bloqueo a Fincimex y AIS para el procesamiento de remesas (septiembre de 2020), la sanción al Banco Financiero Internacional (enero de 2021), restricciones a entidades bajo el conglomerado militar Gaesa y las reiteradas inclusiones de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo en 2021 y 2025.

El cruce diplomático se da en el punto de mayor tensión de las últimas décadas entre ambas naciones. La isla enfrenta una severa crisis energética y económica —tras una contracción acumulada del 15 % entre 2020 y 2025 y un desplome proyectado del 6.5 % para 2026—, la cual ha provocado apagones prolongados, parálisis industrial y el colapso de los servicios públicos esenciales como el transporte y la salud.