Los secretarios de Estado, Marco Rubio, y del Tesoro, Scott Bessent, regresaron de Turquía junto con el equipo de prensa de la Casa Blanca a bordo del avión presidencial utilizado como señuelo ante una amenaza atribuida a Irán. Por su parte, el presidente Donald Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, abordaron un vuelo secreto de retorno a Estados Unidos, de acuerdo con información revelada por la cadena CBS.
Rubio y Bessent abordaron la aeronave identificada públicamente como Air Force One con conocimiento previo del operativo de seguridad diseñado tras la cumbre de la OTAN realizada en Ankara el pasado mes de julio. Además de Hegseth, el mandatario estadounidense estuvo acompañado en el vuelo secreto por sus asesores Natalie Harp, Walt Nauta y Dan Scavino.

Para el viaje de ida a Turquía, la comitiva presidencial empleó la aeronave recién donada por Qatar; sin embargo, para el regreso, Trump justificó públicamente el uso de la nave anterior asegurando que lo hacía «por los viejos tiempos», omitiendo los protocolos de seguridad activados.
El periódico The Washington Post reportó previamente que el presidente abordó de manera inicial el avión oficial, pero posteriormente fue trasladado de forma discreta en un camión de catering hacia un avión militar sin marcas visibles, ante el riesgo de una agresión por parte de Irán.
Respecto a la decisión de mantener a reporteros e integrantes de la Casa Blanca en la nave señuelo, Trump declaró este martes que se limitó a seguir las indicaciones del Servicio Secreto. Periodistas del pool presencial confirmaron que desconocían la estrategia y que durante el vuelo se les ordenó mantener las persianas de las ventanillas abajo, una medida atípica en este tipo de trayectos.
Maniobras similares registran un antecedente en el año 2000 durante la administración de Bill Clinton, con la diferencia de que en aquella oc











