El presidente Donald Trump arremetió este domingo nuevamente contra lo que califica como actos de vandalismo en el emblemático Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln. En una publicación en su red social Truth, el mandatario defendió la credibilidad de los testigos y cuestionó las decisiones recientes de la Fiscalía sobre el caso.
La controversia se enmarca en los polémicos trabajos de rehabilitación impulsados por la administración para renovar el estanque con un recubrimiento azul de cara a las celebraciones del 250 aniversario de Estados Unidos. Sin embargo, tras su reapertura a principios de verano, el sitio presentó problemas de acumulación de algas y desprendimientos en su superficie, lo que desató un cruce de versiones entre las autoridades federales sobre si los daños respondían a sabotajes intencionales o a fallas en la ejecución de las obras por parte de los contratistas.
En su mensaje de este domingo, Trump se refirió directamente a los señalamientos en torno al exatleta olímpico y deportista de canotaje David Hearn. Al respecto, el mandatario aseguró que un empleado de carrera del Servicio de Parques Nacionales —a quien catalogó como un testigo altamente creíble— observó a plena luz del día a Hearn manipulando de forma violenta el delicado recubrimiento del fondo del estanque. Según Trump, dicho testimonio fue entregado formalmente a la Fiscalía Federal a principios de julio.
Trump detalló que se registraron otros incidentes paralelos en el área circundante, como el uso de una sustancia de tipo ácido sobre el césped recién instalado junto al estanque, donde presuntamente se grabaron las inscripciones «86 47», una frase que vinculó con el exdirector del FBI James Comey. Aunque reconoció que no existen registros en video ni pruebas contundentes de otros daños más allá de los desperfectos materiales detectados, insistió en que las instalaciones han sido blanco de ataques deliberados.
Finalmente, el mandatario restó importancia a los señalamientos sobre posibles errores de los contratistas al apresurar las obras para la fecha límite del 4 de Julio, calificándolos de problemas menores e inconsecuentes en comparación con la magnitud del estanque. Trump concluyó informando que los trabajos de reparación continúan en marcha, que el sitio reabrirá próximamente y que ya se han instalado sistemas de cámaras de seguridad para evitar futuros incidentes.












