Las autoridades del condado de Cook iniciaron una investigación tras el hallazgo de más de 50 cadáveres en estado de descomposición que se encontraban almacenados de manera irregular en una funeraria ubicada en el sureste de Chicago. El caso quedó al descubierto el pasado jueves luego de que las autoridades recibieran un reporte sobre las precarias condiciones de conservación en las instalaciones.
Tras la alerta, la Oficina del Médico Forense del Condado de Cook desplegó un equipo de investigadores y patólogos forenses en el inmueble para evaluar el estado de los restos y revisar la documentación disponible. Los especialistas trabajan en la revisión de certificados de defunción para identificar a las víctimas y notificar a sus familias, un proceso que, según advirtieron las autoridades, podría tomar varios días mientras se colabora en la entrega de más avances del caso.












