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La capital de Irán amaneció este jueves cubierta de nuevas vallas propagandísticas, diseñadas por el régimen para proyectar una imagen de control absoluto y desafío frente a Estados Unidos e Israel en el marco del conflicto bélico en curso.

Uno de los carteles más llamativos muestra la Estatua de la Libertad derrumbándose, flanqueada por ciudadanos que portan banderas con la inscripción “Oh, vengadores de Hussein”, una referencia directa a la figura central del islam chiíta. El diseño incluye una cita que alude a la retribución por la muerte del difunto Líder Supremo, el ayatolá Ali Jamenei, fallecido al comienzo de las hostilidades.

Otras estructuras instaladas en la vía pública presentan imágenes de combatientes portando el retrato de Jamenei junto a insignias rojas, así como representaciones alegóricas en el estrecho de Ormuz que buscan realzar la presencia naval iraní bajo la denominación del golfo Pérsico.

Esta exhibición forma parte de la estrategia habitual de comunicación de Teherán en tiempos de guerra. El mes pasado, las autoridades locales ya habían expuesto un cartel gigante en el que se representaba al presidente estadounidense Donald Trump siendo estrangulado, acompañado por la leyenda bilingüe «La venganza es inevitable».