El juez federal Alvin K. Hellerstein emitió este martes una orden de protección para regular el flujo, la custodia y la eventual difusión del material probatorio que el Departamento de Justicia entregará a la defensa en el marco del juicio contra Nicolás Maduro en Nueva York.
La medida adoptada por el juzgador establece límites sobre los documentos, dispositivos electrónicos e información estratégica recabada durante las indagatorias, prohibiendo expresamente a las partes involucradas la filtración a medios de comunicación o su publicación en plataformas digitales.
Dentro de las categorías fijadas por el tribunal, parte del contenido extraído de teléfonos y computadoras asegurados a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, fue clasificado bajo la estricta categoría APO (Sólo para Posesión de los Abogados), restringiendo el acceso físico directo de los imputados a la evidencia sin la presencia de sus apoderados legales.
«La medida busca proteger la privacidad de personas no imputadas, evitar el entorpecimiento de líneas de investigación abiertas y prevenir un impacto mediático que afecte el desarrollo imparcial del proceso», precisa la resolución judicial.
El dictamen mantendrá su vigencia incluso tras la conclusión de la causa penal por cargos de narcotráfico y narcoterrorismo que se instruye en Manhattan, cuyo inicio de juicio oral está programado para el 1 de junio de 2027.








