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El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a criticar fuertemente a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresando su deseo de que Brasil «se pinte de azul» en referencia a una eventual victoria del opositor Flávio Bolsonaro en las próximas elecciones presidenciales de octubre. Durante una entrevista en el espacio La Casa Streaming, el mandatario argentino afirmó que «sacarse a los corruptos y a los zurdos de encima siempre es bueno».

El cruce escala una relación bilateral ya tensionada desde finales de julio, cuando Milei tildó de «ladrón» a Lula durante un acto político en São Paulo. Aquellos agravios derivaron en el llamado a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires y la citación del representante argentino en Brasilia. Asimismo, Milei justificó su postura reprochándole a Lula no haberlo felicitado por su triunfo electoral a fines de 2023 y acusándolo de haber intervenido a favor del candidato rival. Ante el conflicto, el canciller argentino, Pablo Quirno, ha intentado matizar los enfrentamientos encuadrándolos dentro de diferencias ideológicas naturales entre ambos gobiernos.

De igual manera se ha conocido que el Gobierno de Brasil tomó la decisión de rebajar, por primera vez en décadas, el nivel de su relación bilateral con Argentina a la categoría de encargado de negocios. La medida diplomática se oficializó luego de que el canciller brasileño, Mauro Vieira, entregara una protesta formal al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, tras las reiteradas declaraciones ofensivas emitidas por el presidente Javier Milei contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva durante sus recientes intervenciones mediáticas.

“Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacía el Presidente hacen inevitable esa decisión”, comunicaron desde el gobierno de Brasil. Se desconoce hasta el momento si la Argentina actuara el consecuencia y también ordenará el regreso de su embajador.