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La Guardia Civil detectó a varios agentes de los servicios de información de Marruecos infiltrados entre los más de 50 mil inmigrantes ilegales que entraron en Ceuta durante la invasión registrada los días 30 y 31 de julio. Los individuos fueron identificados mediante el sistema de videovigilancia desplegado en el perímetro fronterizo, según revelaron fuentes del Estado Mayor del Instituto Armado a medios españoles.

Los agentes encargados del seguimiento observaron en tiempo real a personas vinculadas con la inteligencia marroquí mezcladas entre los grupos que avanzaban hacia territorio español.

Responsables del sistema de cámaras, en coordinación con el alto mando de la Guardia Civil, pudieron reconocerlos desde las primeras horas del jueves 30 de julio. Las fuentes sostienen que no se trata de un hecho aislado. El Instituto Armado ya habría detectado la presencia de miembros de los servicios marroquíes en anteriores episodios de presión sobre Ceuta y Melilla.

Su misión habría consistido en supervisar la entrada masiva, analizar el dispositivo desplegado por España, observar la respuesta operativa de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y recabar información directa sobre lo ocurrido en la frontera.

Fuentes de los servicios de información españoles corroboran las observaciones realizadas por la Guardia Civil y encuadran lo sucedido en una operación de guerra híbrida. A su juicio, una acción de esta magnitud no podía ejecutarse sin la intervención de los servicios de inteligencia del régimen marroquí.

«Es el procedimiento lógico para cualquier servicio de inteligencia», sostuvo una de las fuentes consultadas. Otro mando de la Guardia Civil dedicado a la lucha contra la inmigración resume la estrategia de Rabat: «Tienen el grifo de la presión migratoria. Y para ellos esto es una especie de tanteo».

La detección de los agentes marroquíes se suma a los vídeos y testimonios que apuntan a la colaboración directa de las autoridades del país vecino. Algunas grabaciones muestran a gendarmes trasladando en camiones a inmigrantes para acercarlos a Ceuta, mientras otros testigos denuncian que las fuerzas marroquíes permanecieron pasivas ante la entrada masiva.