La histórica bajada del nivel del agua del río Danubio ha obligado a la Central Nuclear de Paks a reducir drásticamente su operatividad. Según informó el primer ministro húngaro, Péter Magyar, la falta de caudal y las altas temperaturas impiden la refrigeración adecuada de las instalaciones.
A la 1:30 a.m. de hoy se desconectó una de las dos últimas unidades generadoras activas. Como consecuencia, la producción de la planta cayó a solo 240 megavatios, una fracción de sus 2.000 megavatios habituales que abastecen la mitad del país. Las autoridades confirmaron que mañana la central se apagará por completo por primera vez en sus 44 años de historia.
Ante esta crisis de suministro eléctrico sin precedentes, el gobierno convocó a un gabinete de emergencia. Se ha solicitado a las grandes industrias reducir de inmediato su consumo eléctrico, mientras que países vecinos como Eslovaquia ya coordinan el envío de suministro eléctrico de emergencia para evitar un colapso en la red húngara.








