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El presidente de Argentina, Javier Milei, reaccionó con insultos hacia el periodismo a través de su cuenta en la red social X, calificando a los comunicadores como «periodistas de mierda», «basuras repugnantes» y «mierdas humanas». El exabrupto se produjo de manera simultánea a la divulgación de cifras oficiales sobre la economía del país, que reflejan una contracción del 0.6% en el Producto Interno Bruto (PIB) durante el último trimestre, atribuida a la caída en la inversión y el consumo, además de un máximo histórico del 45% en la tasa de informalidad laboral.

La agresión verbal coincidió también con la revelación de una licitación promovida por la Secretaría General de la Presidencia para adquirir 27,000 kilos de carne premium destinados a la Casa Rosada y la residencia de Olivos, por un monto estimado en 500 millones de pesos. En ese contexto, el Gobierno anunció que sustituirá al personal civil encargado de administrar la Quinta de Olivos por efectivos militares, argumentando razones de seguridad y eficiencia administrativa.

Las declaraciones del mandatario motivaron el rechazo de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), organismo que alertó sobre el impacto social de los constantes ataques presidenciales contra los medios. Paralelamente, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) solicitó un informe sobre la salud física y mental de Milei para evaluar su aptitud en el ejercicio del cargo, citando señalamientos de especialistas y figuras políticas sobre su inestabilidad emocional.