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El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) llevó a cabo este 29 de julio un bombardeo masivo contra decenas de objetivos pertenecientes a la Guardia Revolucionaria Islámica en territorio iraní. La operación militar ocurrió a las 10:00 p.m., hora del este, como respuesta directa a un ataque con misiles ejecutado por Irán un día antes contra las tropas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente.

De acuerdo con el informe oficial de las autoridades militares norteamericanas, las fuerzas aéreas y navales atacaron puntos clave del ejército iraní. Entre las instalaciones destruidas se encuentran centros de mando militar, depósitos de drones y misiles, puestos de vigilancia costera, defensas antiaéreas y capacidades marítimas.

El objetivo principal de esta ofensiva de precisión es reducir drásticamente la capacidad de amenaza de Irán y de sus grupos aliados en la región. Las autoridades estadounidenses señalaron que buscan proteger no solo a sus bases militares, sino también la navegación comercial y la seguridad de los países vecinos del Golfo Pérsico.

El conflicto se intensificó el 28 de julio, cuando la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó varios misiles balísticos en un intento de ataque sorpresa contra las instalaciones donde se ubican las tropas de EE. UU. Sin embargo, los sistemas de defensa aérea norteamericanos lograron interceptar y neutralizar la totalidad de los proyectiles sin registrar víctimas ni daños mayores.

En la actualidad, más de 50.000 militares estadounidenses se encuentran desplegados en el Medio Oriente en estado de máxima alerta. El mando militar reafirmó que sus fuerzas se mantienen completamente enfocadas y preparadas para responder con contundencia a cualquier nueva provocación o agresión en la zona.