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El Pentágono anunció el miércoles un contrato por valor de hasta 58 mil 600 millones de dólares para la producción de misiles interceptores Patriot, en un momento en que los conflictos en Irán y Ucrania ponen a prueba las reservas de armas estadounidenses.

Estados Unidos ha suministrado grandes cantidades de armas a sus aliados, al tiempo que ha utilizado municiones en sus propias operaciones militares en Irán, lo que ha suscitado preocupación sobre los inventarios de armas clave de defensa aérea y de precisión.

El Ejército de Estados Unidos asignó a Lockheed Martin, e informó que el contrato convierte un acuerdo anterior de un año por valor de 4 mil 700 millones de dólares, adjudicado en abril, en un borrador de acuerdo de siete años, creando un plan de adquisición plurianual para los interceptores desde el año fiscal 2026 hasta el 2032.

La agencia de noticias Reuters informó que los negociadores del Pentágono presionan a los contratistas para que aceleren el ritmo. Aunque los términos exactos y las fechas de entrega de muchos acuerdos de municiones aún están en negociación.

Aumenta capacidad de producción 

Sin embargo, Lockheed, afirmó que la financiación le permitiría cumplir su promesa de triplicar la capacidad de producción del PAC-3 MSE para finales de 2030 y aumentar los puestos de trabajo en su planta de Camden, Arkansas, en un 50%, pasando de unos mil 200 a unos mil 850. 

La empresa ya había anunciado que la producción del interceptor de misiles Patriot PAC-3 alcanzaría las 2 mil unidades anuales. Mientras que respecto a otros montos, invertirá entre 8 mil y 9 mil millones de dólares hasta 2030 para modernizar más de 20 instalaciones en Estados Unidos, incluidos nuevos centros de municiones en Alabama y Arkansas.