Un operativo conjunto de fuerzas federales en el sur de Sinaloa derivó en la captura de Adrián «N», alias «El 20», identificado por las autoridades como presunto jefe regional del Cártel del Pacífico con operaciones en varios municipios de la entidad.
La detención se realizó en Villa Unión, Mazatlán, como resultado de labores de inteligencia encabezadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), con apoyo de la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
De acuerdo con la Defensa, el presunto operador criminal mantenía presencia en Mazatlán, Villa Unión, El Palmito, El Rosario, Concordia y Escuinapa, donde coordinaba actividades de la organización delictiva. Durante el operativo también fue detenido otro hombre y se aseguraron dos ametralladoras calibre 7.62 milímetros, cuatro armas largas, 30 cargadores, 2 mil 158 cartuchos útiles, un vehículo y diverso equipo táctico.
Las autoridades federales vinculan a Adrián «N» con algunos de los ataques más relevantes contra las Fuerzas Armadas en los últimos años. Entre ellos figura la agresión ocurrida el 30 de septiembre de 2016 en Culiacán, donde murieron cinco militares tras una emboscada, así como su presunta participación en las acciones violentas registradas durante los operativos para capturar a Ovidio Guzmán López, conocidos como los «Culiacanazos» de 2019 y 2023.
Los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal, que determinará su situación jurídica y continuará con las investigaciones correspondientes.
La captura ocurre en medio de la estrategia federal para debilitar las estructuras operativas de los grupos delictivos que mantienen presencia en Sinaloa. De acuerdo con cifras difundidas por el Gabinete de Seguridad, desde octubre de 2024 las autoridades han detenido a más de 2 mil 500 personas vinculadas con actividades delictivas en la entidad y asegurado cerca de 5 mil 900 armas de fuego, como parte de los operativos permanentes desplegados en el estado.
Con esta detención, el Gobierno federal suma un nuevo golpe contra los mandos regionales del Cártel del Pacífico, organización que continúa siendo uno de los principales objetivos de las fuerzas de seguridad por su capacidad operativa y su influencia en el noroeste del país.













