La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene un operativo de supervisión en el municipio de Naco, Sonora, luego del descarrilamiento de un tren de carga que provocó el derrame de una sustancia química, incidente que activó los protocolos de atención ambiental y de protección civil en la región fronteriza.
De acuerdo con la dependencia federal, inspectores especializados acudieron al sitio para verificar las acciones de contención implementadas por la empresa responsable y evaluar posibles afectaciones al suelo, la flora y la fauna derivadas del accidente. La intervención se realiza de manera coordinada con autoridades de Protección Civil y otras instancias competentes.
El percance ocurrió en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc, en el municipio de Naco, cuando un vagón tanque de un tren de carga se salió de las vías y sufrió un derrame del material que transportaba. De acuerdo con los reportes oficiales, no hubo personas lesionadas ni fue necesario evacuar a la población, aunque el área permanece acordonada mientras continúan las labores de evaluación y remediación.
Como parte de las acciones inmediatas, la Profepa informó que verificará el cumplimiento de la legislación ambiental por parte de la empresa involucrada y dará seguimiento a las medidas de control implementadas para evitar que la sustancia se disperse fuera de la zona del accidente.

La dependencia también supervisa la correcta recolección del material derramado y el manejo de los residuos generados durante la emergencia, además de evaluar si existen daños ambientales que requieran medidas adicionales de restauración.
Por su parte, la Coordinación Estatal de Protección Civil de Sonora mantiene el monitoreo permanente del sitio y restringió el acceso a la zona mientras especialistas realizan maniobras para retirar el vagón afectado y restablecer las condiciones de seguridad. Hasta el momento, las autoridades no han reportado riesgos para comunidades cercanas ni afectaciones a cuerpos de agua, aunque las inspecciones continúan.
La actuación de la Profepa forma parte del protocolo federal para la atención de emergencias ambientales relacionadas con sustancias químicas, el cual contempla la inspección técnica del sitio, la coordinación interinstitucional y la determinación de posibles responsabilidades administrativas o ambientales una vez concluida la evaluación del incidente.













