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El Departamento de Defensa de Estados Unidos informó al Congreso que no ejercerá la totalidad de los recursos disponibles para la asistencia militar a Ucrania antes de que concluya el actual año fiscal, sino que prevé utilizar esos fondos de manera gradual hasta el último año del mandato del presidente Donald Trump, un cambio que refleja la nueva estrategia de Washington respecto al conflicto con Rusia.

De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por Reuters, el Pentágono notificó a legisladores que los recursos aprobados para la Ukraine Security Assistance Initiative (USAI) serán distribuidos a lo largo de varios años, en lugar de ser comprometidos de inmediato. El programa permite contratar armamento directamente con la industria de defensa estadounidense para su posterior entrega a Ucrania, a diferencia de los envíos provenientes de inventarios militares existentes.

La decisión marca un contraste con la política aplicada durante la administración anterior, cuando los fondos autorizados por el Congreso se utilizaban con mayor rapidez para abastecer a las fuerzas ucranianas frente a la invasión rusa.

El cambio también ocurre en medio del debate legislativo sobre el presupuesto de defensa para los años fiscales 2026 y 2027. Aunque el Senado y la Cámara de Representantes han impulsado nuevas partidas para apoyar a Ucrania, el Pentágono mantiene sin adjudicar alrededor de 400 millones de dólares previamente autorizados para contratos del programa USAI, situación que ha generado críticas de algunos legisladores republicanos y demócratas.

La administración Trump ha sostenido que busca mantener el respaldo a Kiev mientras impulsa una salida negociada al conflicto. En los últimos días, funcionarios estadounidenses reiteraron que continúan los contactos diplomáticos para promover conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania, aunque Moscú ha señalado que esperará nuevas propuestas de Washington mientras mantiene sus operaciones militares.

La decisión del Pentágono llega en un contexto de revisión de las prioridades del gasto militar estadounidense y de un mayor escrutinio del Congreso sobre la forma en que se administran los recursos destinados a la guerra en Ucrania, uno de los principales temas de política exterior y seguridad nacional para la administración de Donald Trump.