En un comunicado difundido este viernes, la Oficina del Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) tomó nota de la decisión adoptada por los Estados miembros y aseguró que continuará desempeñando sus funciones con independencia, imparcialidad y apego al mandato establecido en el Estatuto de Roma. La institución señaló que las investigaciones y procedimientos en curso seguirán desarrollándose con normalidad bajo la dirección del equipo de fiscales adjuntos.
Karim Khan, quien asumió el cargo en 2021, estuvo al frente de algunas de las investigaciones más relevantes del tribunal internacional, incluidas las relacionadas con Ucrania, Sudán, Venezuela y Palestina. Su gestión cobró notoriedad mundial en 2024 al solicitar órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otros altos funcionarios israelíes por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La destitución fue aprobada por mayoría durante una sesión extraordinaria celebrada en Nueva York y se produce tras meses de investigaciones internas sobre acusaciones de conducta sexual inapropiada, las cuales Khan ha rechazado reiteradamente. Su equipo legal ha anunciado que buscará impugnar la decisión al considerar que el procedimiento presentó irregularidades.
Especialistas en derecho internacional advierten que uno de los principales desafíos para la CPI será preservar su credibilidad institucional en un contexto de crecientes presiones políticas. La Corte ha sido objeto de sanciones estadounidenses y cuestionamientos diplomáticos derivados de algunas de sus investigaciones más sensibles.
La salida de Karim Khan abre ahora el proceso para la elección de un nuevo fiscal, quien heredará una agenda marcada por investigaciones sobre presuntos crímenes internacionales que continúan siendo objeto de atención global.















