Al menos 20 personas murieron este miércoles tras un ataque perpetrado por hombres armados contra varias comunidades del estado de Zamfara, en el noroeste de Nigeria, una región que desde hace años enfrenta una grave crisis de seguridad por la presencia de bandas criminales conocidas localmente como bandits.
De acuerdo con autoridades locales citadas por la agencia AFP, los agresores irrumpieron entre las 15:00 y las 16:00 horas en distintas comunidades del distrito de Sauna, dentro del área de gobierno local de Talata Mafara, donde dispararon de manera indiscriminada contra los habitantes y prendieron fuego a viviendas y comercios. El saldo preliminar supera las 20 víctimas mortales, aunque funcionarios advirtieron que la cifra podría aumentar conforme continúan las labores de búsqueda.
Nasiru Lauwali, representante del distrito de Sauna, señaló que los atacantes «disparaban contra cualquiera que encontraban a su paso», lo que provocó que decenas de familias huyeran de la zona por temor a nuevos ataques. Hasta el momento no se ha informado de personas detenidas.
La violencia en Zamfara ha escalado en los últimos años debido a la operación de grupos armados dedicados al robo de ganado, secuestros con fines de extorsión y ataques contra comunidades rurales. Aunque las autoridades nigerianas los catalogan como bandas criminales, algunos analistas han advertido que varios de estos grupos han fortalecido sus vínculos con organizaciones yihadistas activas en el Sahel.
El ataque ocurre apenas unos días después de que el gobierno de Nigeria informara sobre una ofensiva militar en Zamfara en la que aseguró haber abatido a más de 300 integrantes de estas bandas, una operación que las autoridades presentaron como uno de los mayores golpes contra el crimen organizado en la región. Sin embargo, la nueva masacre evidencia que la inseguridad continúa siendo uno de los principales desafíos para la administración del presidente Bola Tinubu.
Nigeria enfrenta múltiples frentes de violencia, desde la insurgencia de Boko Haram y el Estado Islámico en el noreste hasta el avance de bandas armadas en los estados del noroeste y centro del país, donde los ataques contra civiles, los secuestros masivos y los desplazamientos forzados se han vuelto recurrentes.















