El administrador de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance «Terry» Cole, endureció su discurso contra el crimen organizado al advertir que la agencia estadounidense también irá contra los funcionarios públicos que colaboren con los cárteles del narcotráfico.
Durante un mensaje difundido por la DEA y retomado en diversos eventos oficiales sobre el combate al fentanilo, Cole afirmó que la ofensiva de la agencia no se limitará a las organizaciones criminales, sino que alcanzará a quienes faciliten sus operaciones desde estructuras gubernamentales.
«La DEA irá tras ustedes», advirtió el funcionario al referirse a servidores públicos corruptos que, según dijo, protegen o favorecen a los grupos delictivos.
El pronunciamiento se produce apenas una semana después de que el propio Cole asegurara, sin presentar pruebas públicas, que existe una «conexión mortal» entre los cárteles y funcionarios del gobierno mexicano, declaraciones que provocaron un fuerte rechazo de la presidenta Claudia Sheinbaum y del Gabinete de Seguridad, quienes calificaron esos señalamientos como infundados y reiteraron que la cooperación bilateral debe sustentarse en el respeto a la soberanía y en evidencia verificable.
Desde su llegada a la dirección de la DEA, Cole ha planteado una estrategia centrada en desmantelar las estructuras de mando de los cárteles mexicanos, atacar las cadenas de suministro de precursores químicos, seguir las rutas del lavado de dinero —incluidas las criptomonedas— y fortalecer la cooperación internacional contra el tráfico de drogas sintéticas. Estas prioridades forman parte de la nueva política de la agencia bajo la administración del presidente Donald Trump.
Las nuevas declaraciones elevan nuevamente la tensión entre Washington y Ciudad de México en materia de seguridad. En días recientes, ambos gobiernos han intercambiado posturas por las acusaciones de la DEA y por diversos procesos judiciales relacionados con integrantes del Cártel de Sinaloa, aunque las autoridades de ambos países han reiterado públicamente su disposición para mantener la coordinación en el combate al narcotráfico.
Aunque el titular de la DEA reiteró que el combate a la corrupción es un componente central de su estrategia, no presentó evidencia específica ni señaló a funcionarios en particular durante este nuevo mensaje. Sus declaraciones se mantienen como una advertencia general sobre el alcance que, según dijo, tendrán las investigaciones de la agencia estadounidense contra quienes colaboren con organizaciones criminales.















