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Las Patrullas Oceánicas de la Secretaría de Marina (SEMAR) continúan reforzando las operaciones de vigilancia y seguridad en aguas nacionales mediante el empleo de embarcaciones interceptoras de alta velocidad, un componente clave para responder con rapidez a actividades ilícitas en el mar y proteger los espacios marítimos del país.

En una publicación institucional, la Marina destacó que estas embarcaciones forman parte de las operaciones de binomio, integradas por un buque y una interceptora, y de trinomio, que suma el apoyo de un helicóptero. Esta coordinación permite ampliar el alcance operativo y reaccionar de manera más eficiente durante misiones de patrullaje, persecución e interdicción marítima.

De acuerdo con la dependencia, las interceptoras pueden alcanzar hasta 83 kilómetros por hora (45 nudos), velocidad que les permite dar alcance a embarcaciones que intentan evadir a las autoridades durante operaciones navales.

Estas capacidades forman parte de la estrategia de la Armada de México para fortalecer la vigilancia en el litoral del Pacífico, el Golfo de México y el Caribe, donde mantiene operaciones permanentes contra el tráfico de drogas, el contrabando, la pesca ilegal y otras actividades delictivas. La Marina también desempeña funciones de Guardia Costera para proteger la navegación y brindar apoyo a la población en zonas marítimas.

En las últimas semanas, la efectividad de estas unidades ha quedado reflejada en diversos aseguramientos realizados en el océano Pacífico y en puertos estratégicos. Entre ellos destacan el decomiso de cerca de tres toneladas de presunta cocaína frente a las costas mexicanas y el aseguramiento de más de una tonelada de esa droga en el puerto de Lázaro Cárdenas, operaciones efectuadas en coordinación con otras autoridades federales.

La Secretaría de Marina ha señalado que la combinación de buques, embarcaciones interceptoras y aeronaves permite incrementar la cobertura de vigilancia y mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas en el mar, consolidando un modelo operativo que considera fundamental para preservar la seguridad marítima y el Estado de derecho en las aguas nacionales.