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Tras la salida de Rubén Rocha Moya de la gubernatura de Sinaloa, el exministro Arturo Zaldívar emitió una aclaración jurídica contundente: los funcionarios que solicitan licencia pierden de inmediato la inmunidad procesal. A través de sus redes sociales, Zaldívar desmintió las versiones que sugieren que el «fuero» protege a los mandatarios fuera de funciones, calificando esta interpretación como incorrecta.

Zaldívar explicó que, según el artículo 111 constitucional, el fuero es una garantía diseñada para proteger la función pública y no un privilegio personal. «Quien tiene una licencia ya no ejerce la función; por tanto, puede ser detenido como cualquier ciudadano», sentenció. Esta precisión es clave en el contexto actual, ya que implica que las autoridades judiciales podrían proceder contra el ahora exgobernador sin necesidad de un juicio de procedencia o desafuero ante el Congreso. El exministro subrayó que existen precedentes del Poder Judicial Federal que respaldan que la protección legal desaparece en el momento en que se deja el cargo, incluso de forma temporal.