El volcán Kilauea, ubicado en Hawái, entró en erupción lanzando intensas cantidades de lava que iluminaron el cielo de la isla.
Las fuentes de lava emanaron de los respiraderos norte y sur, alcanzando una altura de hasta 400 metros, mientras que las columnas de humo y ceniza se elevaron más de 10 kilómetros a la redonda.
El material expulsado cubrió aproximadamente el 50 % del cráter Halemaʻumaʻu, localizado dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos de Estados Unidos (USGS), se trató del episodio número 42 del volcán que había registrado erupciones intermitentes desde el 23 de diciembre de 2024, por lo que el Kilauea se mantiene como una de las zonas con mayor actividad volcánica en el mundo.







