El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, manifestó públicamente su desacuerdo con las opiniones emitidas por el Vaticano en materia de inmigración, calificándolas de «preocupantes». El pronunciamiento surge tras los repetidos comentarios del papa León XIV, quien ha expresado su firme desaprobación ante las políticas de control fronterizo implementadas por la administración del presidente Donald Trump.
León XIV, el primer Papa de origen estadounidense, ha convocado a una «profunda reflexión» social sobre el trato que reciben los migrantes bajo el actual mandato, llegando a calificar la gestión gubernamental de «extremadamente irrespetuosa» y criticando lo que denominó un «trato inhumano». Ante este escenario, el vicepresidente de Estados Unidos fijó una postura clara en defensa de la agenda de la Casa Blanca.
Llamado al diálogo y análisis del impacto migratorio
«Creo que algunas de las declaraciones que han salido del Vaticano sobre la cuestión de la inmigración en particular han sido preocupantes y, en última instancia, no estoy de acuerdo con ellas», declaró este martes el vicepresidente de Estados Unidos en una entrevista concedida a Fox News.
Vance, quien profesa la religión católica, aclaró que no mantiene una actitud hostil hacia los líderes eclesiásticos que difieren de su visión. Al contrario, los invitó a mantener un diálogo abierto, aunque los exhortó a recordar que los fenómenos de migración masiva no regulada también generan víctimas y complejidades estructurales dentro del país. Mientras los grupos de derechos humanos critican la rigidez de las deportaciones, el Gobierno insiste en que su prioridad es salvaguardar la seguridad nacional.















