El Gobierno de Venezuela rechazó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que el espacio aéreo venezolano “permanecerá cerrado en su totalidad”. Caracas consideró el mensaje un intento de “dar órdenes y amenazar la soberanía” nacional.
En un comunicado, el canciller Yván Gil calificó la postura de Washington como un “acto hostil, unilateral y arbitrario”, contrario al derecho internacional y con “pretensiones coloniales” sobre América Latina.
También alertó que dichas afirmaciones representan una “amenaza explícita de uso de la fuerza”, prohibida por la Carta de la ONU, y reafirmó que ninguna autoridad extranjera puede interferir en el control del espacio aéreo venezolano.
El Gobierno de Nicolás Maduro aseguró además que Estados Unidos suspendió de manera unilateral los vuelos de repatriación de migrantes venezolanos, al señalar que hasta ahora se habían realizado 75 operaciones para el retorno de más de 13,900 personas.















