El GP Sven Nys de 2026 será recordado como la prueba donde Mathieu van der Poel demostró que ni las caídas pueden frenar su ambición. En un circuito de Baal transformado por el barro y la lluvia constante, el neerlandés ejecutó una estrategia de menos a más. Tras un susto inicial al irse al suelo, recuperó posiciones con una rapidez pasmosa, dictando una ley del más fuerte que ninguno de sus rivales pudo contestar durante la hora de competición.
El rendimiento del líder del Alpecin-Premier Tech fue una muestra de eficiencia pura. Con un tiempo final de 59 minutos y 4 segundos, Van der Poel gestionó su ventaja con inteligencia, evitando riesgos innecesarios en las zonas más críticas tras su caída. Detrás de él, el joven Emiel Verstrynge realizó una carrera sólida para asegurar la segunda plaza, mientras que Thibau Nys, corriendo en «casa», tuvo que conformarse con la tercera posición ante la superioridad del campeón mundial.
El dato estadístico que rodea este triunfo es sobrecogedor: Van der Poel ha ganado todas las carreras en las que ha participado desde finales de enero de 2024. Esta victoria en Baal supone su decimoctavo éxito en fila, una marca que eleva su figura por encima de cualquier rivalidad actual. Su capacidad para mantener este nivel de concentración y forma física durante dos inviernos consecutivos es un testimonio de su profesionalismo y talento natural.
Mientras Van der Poel acaparaba los focos, la categoría femenina también coronaba a su reina del momento, Lucinda Brand. La competitividad en las categorías de formación también estuvo presente con las victorias de Corsus y Girgolini, demostrando que el ciclocross goza de una excelente salud y relevo generacional. Sin embargo, en la categoría reina, la brecha entre el primer escalón del podio y los demás sigue siendo considerable gracias al fenómeno neerlandés.
La próxima parada es Mol, donde el escenario podría cambiar, pero el favorito sigue siendo el mismo. La presencia de Wout van Aert añade ese picante necesario para intentar romper la hegemonía de su archirrival. Para Van der Poel, cada carrera es ahora un reto contra su propia historia, buscando ampliar una racha de imbatibilidad que ya es patrimonio del deporte mundial en este prometedor arranque de 2026.






