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El sistema automático PAGER encendió la alerta naranja por pérdidas masivas humanas y materiales tras el doblete sísmico de 7.5 y 7.2; los gobiernos de Estados Unidos, Brasil, México, Ecuador y Bolivia activaron redes consulares y evaluaron el envío de brigadas de rescate.

Luego de confirmarse el «doblete sísmico» con eventos de magnitud 7.5 y 7.2 en la costa central de Venezuela, el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) emitió un sombrío modelado matemático sobre el impacto humano en el asfalto sudamericano, forzando a las cancillerías de América a desplegar sus protocolos de contingencia y asistencia humanitaria.

Catastrófico pronóstico del USGS y el sistema PAGER El organismo de monitoreo científico estadounidense encendió la alerta naranja tanto por pérdidas humanas como por afectaciones económicas. A través de la evaluación preliminar automatizada de su sistema PAGER (que cruza variables de intensidad de movimiento, densidad poblacional expuesta y vulnerabilidad estructural de las edificaciones locales) el USGS arrojó una proyección estadística crítica.

Los indicadores de impacto potencial e infraestructura se estructuraron bajo los siguientes rangos:

  • Escenario de Víctimas: El modelo arrojó que el escenario con mayor probabilidad matemática contempla un saldo de aproximadamente entre 10 mil y 100 mil personas fallecidas.
  • Tipo de Fractura: Los sismólogos detallaron que el sismo principal de 7.5 tuvo una profundidad de apenas 13.2 kilómetros, catalogándose como superficial y duplicando su poder destructivo al encadenarse con el precursor de 7.2 en un lapso de 39 segundos.
  • Daños de Campo: La estimación coincide con los primeros balances, donde se registran rascacielos desplomados en la parroquia San Bernardino, interrupción total de servicios eléctricos, telefonía e internet, y el colapso operativo del Aeropuerto Internacional de Maiquetía.

Respuesta diplomática y despliegues consulares en la región Ante la declaratoria de estado de emergencia constitucional emitida por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, los liderazgos regionales activaron sus aduanas de ayuda internacional. En Washington, el subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau, oficializó que la Casa Blanca se encuentra en contacto con las células de protección civil venezolanas y procedió a la «movilización de asistencia especializada».

Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó su consternación e instruyó de manera directa al Palacio de Itamaraty (Ministerio de Relaciones Exteriores) coordinar con su embajada en Caracas el envío de insumos de primera necesidad y apoyo logístico para la búsqueda de sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas.

En el plano de la protección a connacionales civiles, los Ministerios de Exteriores de la cuenca andina y México activaron cercos de comunicación permanente:

  • Ecuador: La cancillería en Quito habilitó líneas prioritarias vía WhatsApp y enlazó su Consulado en Bogotá para coordinar faenas de auxilio con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Cruz Roja (CICR) y ACNUR.
  • México: La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reportó de forma institucional que, al corte de esta jornada, no existen connacionales mexicanos afectados o heridos, manteniendo abierta la línea directa de su embajada (+58 412 2524675) para brindar resguardo.
  • Bolivia: El gobierno andino expresó sus votos fraternales por el éxito de las brigadas de salvamento coordinadas por los ministros Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello.