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Este lunes arrancó el examen de control a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el Palacio de los Deportes, un proceso presencial implementado para garantizar la legalidad tras las irregularidades detectadas en la modalidad remota aplicada el pasado mes de mayo.

En este operativo de evaluación, que se extenderá hasta el miércoles 19 con tres turnos diarios, la institución dispuso una vigilancia estricta que contempla un supervisor por cada 28 concursantes, superando significativamente la proporción de uno por cada 150 registrada en el examen en línea anterior, donde la casa de estudios detectó trampas y la intervención de terceros.

Durante el primer turno acudieron cerca de 4 mil 200 de los 5 mil 950 aspirantes convocados, una afluencia acompañada por familiares que generó largas filas en el único acceso habilitado y obligó al personal de apoyo a ordenar el área mediante altavoces desde las primeras horas de la madrugada, en una jornada marcada por los nervios y las expectativas de los jóvenes.

El secretario general de la UNAM, Javier de la Fuente, reiteró las disculpas a quienes habían obtenido su lugar por mérito propio, pero defendió la necesidad de repetir la prueba al señalar que las trampas rebasaron cualquier expectativa, asegurando que este nuevo proceso garantiza la pulcritud y el esfuerzo individual de los concursantes.

Con una estimación de 12 mil 500 sustentantes por día para un total aproximado de 38 mil 000 aspirantes en los tres días, la administración universitaria concluyó que la medida busca enviar un mensaje claro a la sociedad sobre la transparencia institucional, asumiendo el aprendizaje derivado de una experiencia que obligó a replantear el mecanismo de admisión.