La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) confirmó que dos ciudadanos británicos regresaron de forma independiente al país tras haber estado a bordo del crucero MV Hondius, embarcación afectada por un brote mortal de hantavirus en el Atlántico. Aunque ambos viajeros se encuentran actualmente asintomáticos, las autoridades han activado protocolos de aislamiento preventivo y pruebas regulares para descartar cualquier contagio latente.
La UKHSA informó además que un ciudadano británico, con sospecha de portar el virus, fue evacuado del barco junto a otras dos personas para recibir atención médica especializada en los Países Bajos. Esta operación fue coordinada entre los gobiernos de Cabo Verde, Reino Unido y Holanda. Respecto al resto del contingente británico que permanece en el crucero, la Oficina de Relaciones Exteriores prepara su repatriación una vez que la nave atraque en Tenerife, su próximo destino oficial.
Actualmente, ningún británico a bordo reporta síntomas, pero el monitoreo es exhaustivo. Al llegar al Reino Unido, los repatriados deberán cumplir con un periodo de observación bajo la supervisión de profesionales de la salud. La UKHSA mantiene una colaboración estrecha con la OMS y socios internacionales para gestionar este incidente, que ya ha cobrado víctimas fatales de otras nacionalidades.







