La Unión Europea respondió a la emergencia humanitaria en el sur de Asia mediante la activación de su servicio satelital Copernicus, con el objetivo de cartografiar las áreas devastadas por las recientes inundaciones en el norte de Nepal. El fenómeno climático extremo ha dejado un saldo preliminar de al menos 95 personas fallecidas y más de 400 desaparecidos.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su solidaridad con los afectados a través de canales oficiales y destacó la labor de los equipos de primera intervención. Asimismo, la mandataria reafirmó la disposición del bloque comunitario para ampliar el despliegue de ayuda humanitaria según evolucione la emergencia.
En el terreno, la delegación de la UE en el país asiático, en coordinación con las embajadas de diversas naciones occidentales, instó a la ciudadanía de las demarcaciones más golpeadas —como los distritos de Rasuwa y Nuwakot— a acatar estrictamente los protocolos de seguridad locales.
Por su parte, la comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, confirmó que los socios operativos del organismo ya laboran en las zonas siniestradas para atender la contingencia.







