El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció la preparación de una mesa de diálogo bajo formato trilateral entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia, programada tentativamente para la primera mitad de noviembre. Tras sostener una reunión oficial con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdoğan, el mandatario ucraniano precisó que se evalúan diversas vías diplomáticas para sumar a Turquía y a las naciones europeas en este proceso, contemplando incluso al territorio turco como posible sede neutral para albergar las rondas de negociación de alto nivel.
Durante una comparecencia conjunta ante medios de comunicación, Zelenski subrayó que la resolución del conflicto exige «decisiones firmes» y el envío de mensajes contundentes a Moscú para ratificar que no existe alternativa distinta a la paz, además de confirmar que la asistencia de los aliados occidentales hacia Kiev se mantendrá inalterable. El jefe de Estado recalcó que la estabilidad internacional depende de posturas firmes que disuadan nuevas agresiones militares en la región.
Como prueba de que la desescalada bélica es viable cuando se presiona estratégicamente a las fuerzas rusas, el mandatario destacó la reciente ejecución exitosa de una operación humanitaria en la localidad de Oleshky, en la disputada región de Jersón. Zelenski puntualizó que este antecedente sobre el terreno demuestra que el cese temporal de hostilidades y los acuerdos específicos son factibles cuando el Kremlin es forzado a adoptar medidas concretas de distensión humanitaria.














